Cómo Alcanzar tu Destino Profético: Alma

Categories: Helen de Monterroso,Reflexión Pastoral

helen-monterroso-publicacionPara alcanzar nuestro destino, debemos poner metas a corto y largo plazo. Después de la metas hay pasos diarios que debemos hacer para ir alcanzando las metas. Estos pasos diarios deben incluir las tres partes que componen a todo ser humano:

– Espíritu
– Alma
– Cuerpo

 

 

Alma:

“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” (I Ts. 5:23)

En el Alma se encuentran tu mente, tus emociones y tu voluntad. Dios desea transformar nuestra alma por medio de la palabra, para que en todo, sea Dios el que gobierne nuestra mente, nuestras emociones, y nuestra voluntad. Jesús vino por la salvación de nuestra ALMA, es muy importante para Él.

Por eso, es bueno tener un monitoreo constante, medido por la condición de nuestra alma. Así, a diario, puedes darte el tiempo para ver cómo estás en las tres áreas y después de evaluar, dejar que El Espíritu Santo te indique qué debes cambiar y cómo Él puede ayudarte.

El Espíritu Santo, que vive en ti, va mostrarte esas áreas que ya fueron transformadas o renovadas por medio de la Palabra, y cuáles son las áreas que siguen gobernadas por pensamientos del pasado, o por situaciones de ayer que nos hacen quienes somos hoy.

Estudia cómo está tu comportamiento y tu temperamento; es hacer una autoexamen para ver qué tipo de fruto está saliendo de ti, si es el fruto del Espíritu, o las obras de la carne.

Además es muy necesario también examinar cómo están nuestras relaciones personales, cercanas y lejanas y el estado y cuidado de ellas.
Si haces todo lo anterior, Dios estará trabajando finamente en tu carácter, ¡asegurándose de que Él se vaya formando en ti!

Deja un comentario