Amistades que marcan vidas

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maribel-orellana-publicacionPor: Maribel de Orellana
Director CASA
Las amistades genuinas son un tesoro especial. El Señor nos creo para tener relaciones significativas; hemos sido creados para compartir la vida con otros y también para dar y recibir amor.
Muchas amistades no satisfacen esta necesidad, muchos jamás han experimentado algo profundo, se sienten solos, aunque estén acompañados. Lo que debemos saber es que toda relación requiere y exige esfuerzo. Cuando Dios trae a nuestras vidas personas debemos dedicar tiempo y esfuerzo para desarrollar una profunda relación.

David y Jonatán son un ejemplo de ese tipo de amistad, si bien parecía poco probable que pudieran ser amigos, la biblia nos dice que David era pastor de ovejas, mientras que Jonatán era un príncipe.

Además de ser humildes, tenían un gran respeto mutuo por la fe del otro y un profundo amor por Israel. Los dos se sentían comprometidos como hermanos y compartieron lo que tenían. Por ejemplo Jonatán le dio a David su manto, una valiosa posesión como hijo del rey y arriesgó su vida y su reputación para salvar a su amigo (1 Samuel 18:1-4, 1 Samuel 20:27-32).

¿Tienes tú algún amigo así? ¿Alguien con quien compartir alegrías, tristezas, fortalezas, debilidades? ¡Jesús es el mejor amigo que podemos tener!

Jesús estableció una profunda relación con sus discípulos con los cuales decidió compartir no sólo como Señor, sino también como amigo (Juan 15:15).

El amigo es transparente, es alguien en quien puedes confiar, es alguien con quien puedes compartir tus sueños, metas; siempre estará allí en el momento que lo requieras, para aportar a tu vida lo mejor. Por eso Él también desea que desarrollemos relaciones unidas con los demás.

Hay amigo más unido que un hermano… En el área de grupos de Iglesia el Shaddai puedes encontrar relaciones significativas y desarrollar este tipo de amistad.

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