21 días de Ayuno – Del 10 al 31 de Enero de 2016
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:16

INICIAR EL AYUNO CON CUALQUIERA DE LOS CUATRO TIPOS DIFERENTES DE AYUNO:
• Ayuno de comida y tomar solamente agua
• Ayuno de Daniel – Verduras, frutas, cereales y agua
• Ayuno de un tipo de comida específico por los 21 días
• Ayuno de un tiempo de comida durante los 21 días

Durante los 21 días de ayuno, orar diariamente la oración correspondiente en la Guía de Oración.

Este material contiene información para apoyarle en el tema del Ayuno.
Información tomada del libro “El Ayuno de Daniel” escrito por Susan Gregory.

¿Qué es el ayuno y cómo puede acercarme más a Dios?

Un creciente número de cristianos de todas las denominaciones se han percatado de la disciplina del ayuno ordenada por Dios. Ya sea que sus ayunos sean personales o colectivos, una vez más, los cristianos están haciendo de esta práctica antigua una parte normal de su rutina espiritual.
Comencemos con lo que es el ayuno y con lo que no es. Primero, el ayuno está siempre relacionado con la comida. La definición de un ayuno bíblico es “limitarse de comida con un propósito espiritual.” La palabra hebrea para ayuno es tsowm (tsum), que significa “taparse la boca.” La palabra griega para ayuno es nesteuo (nes-tiu-o), que significa “abstenerse de comida.” Cuando se mencionan los ayunos en la Biblia, van acompañados de un asunto espiritual. Así que cuando pensamos en el ayuno bíblico, siempre tiene que ver con limitar comida con un propósito espiritual. Por lo tanto, dejar de ver televisión o de jugar juegos de video por un período de tiempo podría ser una buena decisión, pero no es ayuno.
Ayunar es para usted y no es para Dios. El ayuno es una herramienta espiritual que Dios creó para ayudarlo a usted a fortalecer su espíritu, para que aprenda a dominar la carne, para acercarlo al Padre y para que usted pueda enfocarse en la oración.
La experiencia del ayuno debe ser temporal porque es intensa y tiene un propósito específico.

Tres clases de ayuno mencionados en la Biblia:

El ayuno absoluto es lo que Moisés hizo por cuarenta días cuando estuvo en el monte Sinaí. La Biblia relata este ayuno en Éxodo 34:28. Moisés se quedó en el monte con el Señor durante cuarenta días y cuarenta noches. En todo ese tiempo, no comió pan ni bebió agua. Algunos se abstendrán de todo alimento y agua por un período corto de ayuno, quizás durante las horas del día. Sin embargo, no se recomienda períodos más largos, ya que podrían redundar en complicaciones físicas, con consecuencias a largo plazo.

El ayuno normal es cuando se consume solamente agua. Este ayuno sería el tipo que practicaron Elías (ver 1 Reyes 19:8) y Jesús (ver Mateo 4). Aunque no podemos estar completamente seguros de que Elías y Jesús se abstuvieron solamente de comida por cuarenta días, los relatos indican que Elías no comió, pero no se menciona el agua y Cristo tuvo hambre; no se menciona la sed.
El ayuno parcial es cuando se consumen algunos alimentos, pero no se permiten otros, como en el caso de Daniel y de Juan el Bautista. La mayoría de nosotros recuerda la historia de Juan el Bautista, que sobrevivía solamente con langostas (insectos) y miel silvestre (Mateo 3:4).

El Ayuno de Daniel

Parece que Daniel ayunaba frecuentemente, y tres de sus experiencias están registradas en el libro de Daniel. En Daniel 9:3 fue un ayuno normal: “Así que dirigí mis ruegos al Señor Dios, en oración y ayuno. También me puse ropa de tela áspera y arrojé cenizas sobre mi cabeza.” Sin embargo, hay otros dos relatos de que Daniel participó de un ayuno parcial, absteniéndose de ciertos alimentos, pero no de todos.
En Daniel 1:12 leemos que Daniel y sus compañeros comieron solamente vegetales, lo cual se refería a alimentos que se originaban de semillas, y bebieron solamente agua. Después, en Daniel 10:3 el profeta dice: “No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas.” Estos dos son ayunos parciales. El Ayuno de Daniel es un ayuno parcial, que toma como modelo las experiencias de ayuno del profeta.

El Ayuno convocado y el ayuno colectivo

Un ayuno convocado es un tiempo apartado para ayunar. Tiene una fecha de inicio y una de conclusión. Una tradición creciente entre los cristianos de hoy es comenzar el Año Nuevo con oración y ayuno, y muchas iglesias en todo el mundo convocan a sus miembros para un período colectivo en esta época.

Ayunar con un propósito

Ya que la definición de ayuno es limitarse de comida con un propósito espiritual, antes de comenzar su ayuno, es recomendable que sea específico en cuanto a su meta.
Si participa en su congregación en un ayuno colectivo, entonces el liderazgo decidió el propósito. Un propósito común para ayunar es acercarse más a Dios. Esta es una decisión intencional de “bajar el ruido del mundo” y enfocarse en su relación con su Padre. Entonces puede reunir materiales de estudio preparados por reconocidos hombres y mujeres de Dios, que han aprendido y practicado estos caminos en nuestra fe. En 1990 leí el libro de Arthur Wallis titulado “El ayuno escogido por Dios” y comencé a ayunar por tres días, bebiendo solamente agua. Seguí ayunando periódicamente cuanto tenía necesidades especiales en mi vida y en el 2005, ayunar adquirió un significado mucho más específico para mí. Esa fue la primera vez que comencé el Año Nuevo con un Ayuno de Daniel de veintiún días. Desde entonces he experimentado el valor y el resultado del ayuno. Mucho antes de empezar el ayuno, comienzo a buscar la dirección de Dios para mi vida y a escuchar sus instrucciones para mí, para los meses venideros.

Comparto mi experiencia

El año pasado, el Señor me despertó a media noche del 1 de enero y me dijo: Este es tu año de transformación. ¡Sentí como si una ola cargada de esperanza hubiera entrado a mi cuerpo! Me estaba llamado a enfocar mi atención, por todo un año, en un cambio radical bajo su dirección.
Al iniciar el período de oración y ayuno, mantuve ese mensaje como primer plano en mi mente. Dios deseaba que yo alcanzara un nivel más alto, y este era mi año de transformación. Los cambios tenían que ver con mi salud, mi hogar, mis finanzas y mi ministerio.

Mientras determina el propósito de su ayuno, sugiero que siga estos pasos:
1. Pídale al Espíritu Santo que le muestre su propósito. Él es fiel cuando le pedimos su ayuda. Me he dado
cuenta de que él muchas veces responde a mi petición en uno o dos días.
2. Identifique los tres o cuatro asuntos de su vida que le ocasionan más estrés o preocupación. Pregúntese: Si
pudiera cambiar tres cosas en mi vida, ¿cuáles serían?
3. Entonces preséntele estas necesidades a Dios para tener su intervención y dirección durante su ayuno.

¿Qué es el ayuno de Daniel?

El Ayuno de Daniel es un ayuno parcial en el que se evita consumir algunos alimentos. Es un ayuno bíblico basado en las experiencias del profeta Daniel. Extraordinariamente, el Ayuno de Daniel ha llegado a ser una de las formas más populares de ayuno, quizás porque no es tan exigente ni desalentador como no comer nada por muchos días consecutivos. En lugar de eso, el plan alimenticio del Ayuno de Daniel es similar a una dieta vegetariana (totalmente a base de plantas y sin productos animales), aunque un poco más restringido.
En Daniel 1:12 leemos la petición que Daniel hace al mayordomo: “Por favor, pruébanos durante diez días con una dieta de vegetales y agua.”

Vegetales se refiere a comida que se originaba de semillas, e incluye legumbres y frutas. Daniel también pidió beber solamente agua.
En Daniel 10:3 aprendemos que durante un tiempo de gran aflicción, Daniel también se abstuvo de carne, “manjar delicado” y de vino. Es en base de este relato que eliminamos los edulcorantes, dulces y postres en el Ayuno de Daniel, junto con el alcohol, incluso en las recetas. Entre los edulcorantes que se excluyen en el Ayuno de Daniel están el azúcar, la miel, el aguamiel, la estevia, el jugo de caña y los jarabes. Se eliminan también todos los productos para leudar, como la levadura, el polvo para hornear y el bicarbonato sódico. Tampoco usamos estimulantes, incluyendo la cafeína.

¿Está listo?

Aunque puede comer durante el Ayuno de Daniel, no es menos efectivo que un ayuno completo. El poder del ayuno tiene menos que ver con la comida que con apartarse por un período específico de tiempo para enfocarse más en el Señor, la oración y la adoración. En otras palabras, el poder del ayuno se encuentra cuando usted se consagra al Señor y se disciplina para enfocarse en él.

Es así como su experiencia espiritual es desarrollada. Hay sacrificio y disciplina involucrados en el Ayuno de Daniel. Aunque consumir comidas a base de frutas, vegetales, granos, nueces y semillas podría no parecer difícil, ¡tendrá sus batallas! No obstante, todo eso es parte de la experiencia del ayuno, mientras vence a la carne negándole la comida que exige.
Su período de oración y ayuno es un tiempo distinto, que será diferente a sus días usuales, por lo que querrá prepararse para eso. Me gusta decirle a la gente que el Ayuno de Daniel es para toda la persona: espíritu, alma y cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23).

• Su espíritu crecerá en fortaleza y en el conocimiento de Cristo y sus caminos.
• Su alma (mente, emociones y voluntad) se beneficiará con la disciplina espiritual del ayuno.
• Su cuerpo se beneficiará con el plan alimenticio saludable.

¿Está preparado para unirse a miles de otras personas que están anhelando una vida más profunda y más efectiva con Dios? Si lo está, adelante.